La etiqueta de la Maternidad ¿tú también sentiste perder tu identidad?

La etiqueta de la Maternidad ¿tú también sentiste perder tu identidad?

¿Tú también te sentiste perdida cuando te estrenaste en tu ansiada maternidad?

Si que recuerdo que mientras estaba embarazada de Luna, me prometí que nunca me “perdería” en la maternidad. Nunca me olvidaría de mí, ¿30 años de vida y perderme de un día para otro?, no, eso no entraba en mis planes chiquillas. Ay… ilusa yo, lo que se avecinaba… iba a flipar en colores.

¿La idea de traer una pequeña vida a este jodido mundo cambiaría quién era yo? no, es no tenía sentido para mí. No tenía sentido en la forma en que la maternidad no tiene sentido para alguien que nunca ha sido madre.

Simplemente no podemos saberlo bonicas. Yo no lo sabía… y os cuento lo que experimenté y a la conclusión que he llegado tras 26 meses de maternidad, sola y divorciada.

Lo que sí sabía era que había sido “yo” durante tanto tiempo que no quería dejar que ocurriera. No podía dejarme ir. Pero cada vez que alguien comienza a caminar en una nueva dirección sin mapa o guía es inevitable que de alguna manera nos perdamos. ¿Os reconocéis en esta situación?

Si y no.

Creo que en cierto modo, cuando eres madre, se siente como una pérdida. “Si pero no“.
Pierdes” como eran las cosas antes. Qué fácil y directo era. Qué libre te sentías ¿verdad?. Y qué sola estabas antes de ser madre...

La etiqueta de la Maternidad

¿De verdad perdemos en la maternidad? Yo no lo tenía tan claro.

Lo único que he aprendido es que una vez que te conviertes en madre, nunca más volverás a estar sola. Eso es lo único que he aclarado en esta aventura.

Ya no te es posible tomar decisiones pensando únicamente en tí. Porque cualquier decisión que hagas de aquí en adelante repercute en tus retoños, en sus vidas y en su futuro. Así de simple. Y qué cojones! Me encanta esta aventura, este riesgo, esta capacidad de decisión por y para Luna. Mi vida se ha vuelto más emocionante, os lo aseguro.

Al crear vida, alteramos la nuestra para siempre. Para mi, perder en realidad significa ganar. Entrelazarse con una vida que estará contigo hasta que ya no estés. Eso es único chicas… ÚNICO E ACOJONADAMENTE GRATIFICANTE.

Y la forma en que el resto del mundo nos ve también se altera para siempre. Ains la Maternidad

Por mucho que necesitemos adaptarmos a nuestra nueva maternidad, la sociedad ya ha decidido quiénes somos. Es así de cruel.

Somos madres y por alguna razón, una vez que somos categorizadas con la etiqueta de “mamá”, esa etiqueta cambia las expectativas y suposiciones que la gente hace, ya sea correcta o incorrecta.

Ya no soy “Cris”, soy “La mamá de Luna”, soy su extensión.

Os confieso que me siento en un segundo plano en la sociedad, aunque soy la prioridad de lo que más quiero en la vida, que es mi hija. Sí, soy “La mamá de”, olvídate de mi nombre, que mi hija jamás olvidará quién soy yo.

Que le den a la sociedad y al mundo si puedo agarrar la mano de mi hija toda una vida. Que siga mirándome así. Haciéndome sentir única e irremplazable para ella.

Sí, soy madre. He trabajado desde que nació, aunque ahora he decidido pasar más tiempo con ella… ¿Pero por qué debo ser etiquetada como “madre trabajadora“? ¿Por qué es tan importante hacer esa distinción?

Nunca ha habido un “padre trabajador”, ¿a dónde hemos llegado? a pesar de que muchos padres también son trabajadores amigas. Nosotras llevamos esa etiqueta de “madre trabajadora” como si fuera un ejemplo a seguir.

Y más allá de simplemente colocar la etiqueta de “madre” en todos otros títulos, generalmente se espera que elijamos entre la maternidad o la conciliación.

Me enveneno cada vez que menciono “conciliación laboral“. Me poco mala, lo siento, pero echo fuego. Soy una Mala Madre en toda regla.

¿Cómo debemos definir la Maternidad?

  • ¿Una madre que se queda en casa a disfrutar de su maternidad si te es posible o una madre que trabaja porque no te queda otra?
  • ¿La madre que promueve lactancia o una madre de fórmula?
  • ¿Eres una madre que llora o una madre que no duerme para llorar?

La sociedad determina nuestro valor, nuestra valía a través de estas malditas elecciones y las etiquetas que nos vienen con ellas. Pero esta forma de pensar reductiva crea una realidad que no existe. Es una mentira absoluta.

La etiqueta de la Maternidad

¿Dónde está escrito lo que está bien y mal en las decisiones de la maternidad?

El blanco y el negro son en realidad grandes franjas de gris amigas, con sombras tan claras que se ven blancas y sombras tan oscuras que se ven negras. Qué cojones…

Yo, aquí la tolai del momento, por ejemplo, tuve grandes problemas con la lactancia materna exclusiva, y por la salud de mi pequeña, a los 4 meses, tuve que comenzar con lactancia mixta hasta los 8 meses de Luna.

Cuando Luna era un bebé, yo era una madre recién divorciada, sola, que trabajaba y tuve que dejar a Lunita en la escuela infantil con tan sólo 4 meses. Y ahora, que tengo la oportunidad, he decidido disfrutar de nuestro tiempo en casa, con 26 meses. ¿Está bien amigas? ¿Dónde está escrito lo que está bien hecho o lo que está mal?

Yo era una madre que lloraba por el sueño, estaba agotada, Luna siempre ha tenido grandes problemas para dormir, incluso ahora con 26 meses.

Aún así soy gran defensora del colecho y la educación positiva.

Tú, individuo extraño, ¿quién eres tú para juzgar si hago bien o mal por practicar el colecho, darle fórmula o juzgar si soy mejor o peor madre por trabajar o no?

Un pedo para ti amigo.

A todas aquellas madres que me dicen “que duerma sola en su cama y si tiene que llorar que llore”, a todas esas les regao un cagao y medio. Yo hago y deshago con mi hija lo que me da la gana, siempre actúo en consecuencia por una mejor vida para mi hija.

Por suerte o por desgracia, estas elecciones no me definen como madre bonicas, así como ser madre no me define completamente como persona. Jamás.

embarazo maternidad

Y después de este sarao, ¿me perdí en la maternidad?

Que no hijas, que no, después de todo el embarazo. Simplemente encontré una nueva versión de mí que me flipa… Siento cosas que jamás habría imaginado sentir.

Soy una madre, esposa divorcidad, hermana, mejor amiga híbrida: torpe, de tipo A, empática, asertiva, de buen corazón y honesta tanto en mis superpoderes como en mis debilidades.

Ninguna madre puede reducirse a una sola etiqueta, las madres menos que nadie.

Aunque a decir verdad, y me daréis la razón, somos algunas unas de las personalidades más complejas y contradictorias que existen. Somos únicas.

Tenemos múltiples roles simultáneamente, cambiando de contexto rápidamente.

Somos el cromosoma Y.

Somos mujeres, madres, hijas, amantes, amigas… y niños pequeños y … todo.

Entonces, no, no hay necesidad de etiquetarnos sólo como “madres”, nuestro papel va mucho más ayá que esa simple etiqueta.

Somos heroínas amigas. Somos la puta hostia.

luna_marina_blog_maternidadCristina Lagares

Luna Marina Maternidad

Instagram: @lunamarina_maternidad

Colaboraciones Blog de Maternidad

5 Comments

  • Madredetres

    Sí que te cambia la vida una pasada cuando eres madre. Aunque he de decirte que yo fui muy joven cuando tuve a mi primer hijo y no me dio ni para saborear un poco la vida. Y en cuanto a la manera de criar a mis hijos, yo ya hago oídos sordos a lo que me dicen, y si me cojen algo cruzada ese día les suelto una bonita contestación.
    Un beso guapa!

  • Yolanda Velaz muñoz

    Nadie debe juzgarte y estamos en una sociedad en el que todo el mundo se cree con el derecho de decirte cómo debes hacer las cosas y NO. Cielo con tus virtudes y tus defectos ahora eres una versión TOP de antes, eres madre y mucho más

  • MaryJames

    ¡Toma ya! Sin medias tintas. Me ha gustado mucho la sinceridad de este post. La maternidad te quita y decirlo no es malo. Te quita de muchas cosas pero a cambio te da otras. Me he sentido muy identificada con lo de perder tu identidad. Yo.soy madre a tiempo completo y noto muchas veces que solo soy eso. Duele tambien aunque se que duelen otras tantas cosas.

  • Mama Arrullo

    Aquella persona que dicen que tampoco ha cambiado mucho su vida tras la maternidad son las mismas que sus hijos duermen del tirón, no tienen berrinches y todo es perfecto en su crianza… Nos cambia mucho y sobretodo pasamos a ser un foco de atención donde todo el mundo se cree con derecho de opinar, juzgar y aconsejar.

¡Me dejas unas palabritas? Me haría mucha ilusión de la buena!

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